SAGUNTO

Sagunto (cooficialmente en valenciano: Sagunt, históricamente conocido como Murviedro) es un municipio y una ciudad de España en la Comunidad Valenciana. Situado al norte de la provincia de Valencia, Es la capital de la comarca del Campo de Murviedro. 


De la antigua Arse a Saguntum

Ya se habla de la ciudad de Sagunto en algunos textos de la literatura clásica, relacionándola con acontecimientos sucedidos en la segunda guerra púnica. El oppidum ibérico de Arse, se localiza en la montaña del Castell de Sagunt, pasando con el tiempo a ser la Saguntum romana. Su participación en los círculos comerciales se documenta desde el siglo VI a. C. en el Grau Vell, y su importancia creciente la llevó a convertirse en un punto estratégico de las relaciones comerciales del Mediterráneo.

La ciudad ibero-edetana fue asediada por el general Aníbal en el año 219 a C. debido a su situación estratégica. El asedio duró ocho meses y los habitantes de Saguntum basaron su estrategia en que Aníbal no pudiese atravesar las enormes murallas que cercaban la ciudad en poco tiempo. Pese a la negativa de ayuda de las comarcas de alrededor, que veían con temor el creciente poder de Saguntum sobre los pueblos de la región, pudieron resistir los embates del ejército cartaginés para tomar la ciudad. La situación se hizo insostenible tras la negligencia y tardanza de la República romana de enviar ayuda a los saguntinos. La ciudad desmoralizada pudo resistir unos meses más ante un ejército mayor en número y en recursos; hay que tener en cuenta que el ejército que asedió la ciudad se había formado con el objetivo final de hacerse con Roma, además de estar comandado por uno de los grandes caudillos de la antigüedad. Tras varias semanas de asaltos frontales Saguntum cayó. Aníbal tenía tres motivos para tomar la ciudad sin causarle daños severos: financiar su expedición a Roma con las riquezas obtenidas del saqueo; incorporar a sus filas la mayoría de hombres aptos para su incursión y dejar a su hermano Asdrúbal una plaza fuerte más cercana a Qart Hadasht (la actual Cartagena) y así sucedió. A continuación se narra una versión muy «romántica» de la toma de Saguntum, que no es veraz: Tras la conquista, Aníbal se encontró con una ciudad desolada, parcialmente destruida y quemada. Aquello enfureció al cartaginés que había sacrificado tiempo, soldados y recursos en la conquista de la ciudad. Cuenta la leyenda que los saguntinos, al no recibir la ayuda de los romanos, se negaron a rendirse y decidieron encender una gran hoguera y arrojarse a ella. La caída de Arse marcó el inicio de la segunda guerra púnica entre Cartago y la república de Roma.

El castillo

Siete años después la ciudad fue recuperada por los romanos, y renombrada Saguntum. En el 214 a. C., pasó a ser administrada como municipium (municipio romano); los romanos construyeron un gran circo en la parte baja de la ciudad y un teatro con capacidad para ocho mil espectadores. También se han encontrado documentos en los cuales parece reflejarse que la ciudad podría haber tenido un anfiteatro y que en la época romana llegase con su territorio a tener 50 000 habitantes.


Tras la caída del Imperio romano de occidente, la ciudad fue atacada y casi destruida por los pueblos germánicos del norte del imperio.

Edad Media

Los árabes tomaron la ciudad en el 713. A partir de esta época es cuando el topónimo Saguntum cambió a Morbyter y otras variantes y más tarde se denominaría Murviedro en castellano y Murvedre o Morvedre en valenciano, denominaciones derivadas de los muri veteres ('muros viejos', 'muros veteranos') de la Edad Media. Tras la invasión de los árabes, inició su decadencia a favor de Balansiya (Valencia).

En 1239 se produjo la conquista de la ciudad por Jaime I el Conquistador, rey de la Corona de Aragón.

Judería

 Tumba judía en Sagunto

Tuvo destacada importancia la judería, especialmente por el hecho de que no se consentía la presencia de judíos en la ciudad de Valencia; de modo que se estableció un fluido contacto entre los judíos de Murviedro y los conversos que sí podían permanecer en la capital del reino. La localización de la judería estaría en torno a la calle dels Antigons (nombre que se refiere a «los antiguos», por la proximidad del Teatro Romano). Allí vivía en 1390 (en vísperas de la revuelta antijudía de 1391) Salomó el rau (Salomón el rabino). La sinagoga estaba en la calle Vieja de la Sangre, nombre que recibió por levantarse sobre la antigua sinagoga la ermita de la Cofradía de la Sangre, que luego se trasladó a otro emplazamiento. La puerta de la judería (o Portal de la juheria) se llama actualmente Portalet de la Sanch. En 1394 se establecieron allí «dos tablas de carnicería» del judío Samuel Legem, por concesión del rey Jaime II de Aragón, a cambio de un censo anual de dos morabetinos de oro.



En la calle Segovia se conservan algunas casas de judíos de época medieval.

LA CERÁMICA DE XIMO Y CAMI. UNA CASA MUSEO EN LA JUDERÍA

Piezas para la exposición virtual y presencial. Son platos de gran tamaño realizados mediante la técnica de esgrafiado de la que ambos son artistas consagrados.

Sus piezas se trabajan cubriendo la superficie con engobe negro y raspando o tallando la capa superficial para crear diseños o motivos decorativos. Es una técnica antigua que ha sido utilizada en diversas culturas, desde la antigüedad hasta la actualidad, tanto en arte como en arquitectura.






Edad Moderna y Contemporánea

En el siglo XVIII, Sagunto era conocida como Murviedro y Antonio José de Cavanilles nos hace referencia al crecimiento de su población:

En 1749 solamente tenía 938 vecinos y hoy cuenta ya 1515. Débase este aumento al progreso de la agricultura. Los cerros y montes abandonados antes hoy se cultivan con esmero; no se ven allí eriales ni descuido

Durante la guerra de la Independencia española Sagunto fue tomada por los franceses. En 1811 la ciudad fue sitiada durante 34 días, en los cuales unos 2900 soldados españoles establecidos en el castillo se defendían de los ataques de los hombres del Mariscal Suchet. El 26 de octubre, el coronel Andriani, nombrado gobernador de la plaza, se rendía tras la derrota sufrida el día anterior por el ejército español en la llamada batalla de Sagunto. Los franceses, tras la valentía demostrada por los soldados españoles en la batalla, les dejaron salir con vida de Sagunto. Ellos reforzaron las defensas del castillo, desmocharon los campanarios y permanecieron en la villa hasta el 22 de mayo de 1814.

En 1868, el nuevo Gobierno Provisional modificó el nombre de la ciudad, llamada Murviedro desde hacía más de diez siglos, por el antiguo nombre romano de Sagunto, siguiendo los cánones románticos y clasicistas de la época: se restituyó a Murviedro por el glorioso nombre de Sagunto.

Fue en Sagunto donde, en diciembre de 1874, se produciría el pronunciamiento militar encabezado por el general Martínez Campos, que puso fin a la I República y originó el periodo de la Historia de España conocida como Restauración borbónica. El rey Alfonso XII le concede el título de ciudad a la ya «Muy Ilustre y Leal Villa» por haber sido la primera población en reconocerle como rey.

A principios del siglo XX se desarrolló una potente industria siderúrgica alrededor del puerto, originando el actual núcleo urbano del Puerto. Al estallar la Guerra Civil en 1936, la ciudad adquirió importancia para la industria bélica del bando republicano —albergaba, entre otras, diversas fábricas de munición—. También fue objeto de múltiples bombardeos por parte de la Aviación Nacional, en ocasiones varias veces al día; esto hizo que la población civil —que recibió el reconocimiento público del presidente del Gobierno, Juan Negrín— fuese evacuada a localidades vecinas en enero de 1938. Tomada Sagunto al finalizar la guerra, las tropas franquistas instalaron en abril de 1939 un campo de concentración para prisioneros en la estación de Los Valles, aparentemente de forma provisional.

En los años 80, debido a la reconversión industrial y a la crisis económica, se cerró el último alto horno. Cabe destacar que toda historia relacionada con el Puerto de Sagunto forma parte de Sagunto, ya que los dos núcleos de población forman parte del mismo municipio. La ciudad se declaró seguidamente como zona industrial, lo que favoreció una mayor diversificación de su sector productivo (cementos, química) y una especialización del sector siderometalúrgico, atrayendo las inversiones de grandes sociedades, como el grupo Arcelor o la ThyssenKrupp.

CAMINO DEL CID





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